“Los Secretos de La Mente Millonaria” (Secrets of the Millionaire Mind) [LIBRO RESUMIDO]

Los Secretos de la Mente Millonaria (2005) demuestra cómo las personas desarrollan, de forma inconsciente y gracias a sus padres, actitudes y conductas rígidas en su relación con el dinero, y que ello determinará su riqueza futura. Además, este libro presenta los principios y patrones de pensamiento claves que los millonarios siguen y que cualquiera que quiera hacerse rico debería adoptar.

T. Harv Eker es un autor de libros éxitos en ventas, emprendedor y orador motivacional. En tan sólo dos años y medio, desarrolló su negocio y se convirtió en un multimillonario. Ahora difunde su conocimiento sobre el éxito financiero en sus seminarios Intensivos de la Mente Millonaria.


Patrones de pensamiento específicos preprograman nuestra riqueza.

Todos tenemos una relación distinta con el dinero y la riqueza. Algunas personas tienen el toque de Midas, y transforman todo lo que tocan en oro. Otras personas ganan mucho dinero con un buen concepto de negocio, pero luego se engríen y lo tiran todo por la ventana o lo pierden en malas inversiones. Otros no invierten ni un centavo pero igual están en quiebra todo el tiempo.

Muchas personas piensan que una vez hayan adquirido el conocimiento correcto de estrategias de negocio y gestión financiera, automáticamente serán exitosas manejando su dinero. Sin embargo, sus ingresos y transacciones monetarias no dependen mucho de las habilidades, la suerte o del destino, sino de patrones inconscientes de pensamiento que todos tenemos arraigados dentro.

Todos tenemos estructuras mentales específicas que están alojadas permanentemente en nuestros “discos duros” internos. Los millonarios están programados para obtener riqueza, mientras que otros están programados para un nivel de ingresos mediano o bajo. Las experiencias de la niñez y los modelos a seguir dieron forma a estos patrones de pensamiento y guiaron nuestra conducta de tal manera que influyeron directamente en nuestro posterior nivel de riqueza.

Sea que hablemos de miles, millones o incluso miles de millones, los ingresos de las personas difícilmente terminan siendo distintos de los niveles a los que fueron configurados en su niñez. ¿Por qué? Porque su subconsciente los regula como un termostato. Si su termostato está configurado a un nivel bajo, al tener un dinero extra en sus manos, lo desperdiciarán inmediatamente por todos lados. Pero, si su termostato está configurado en un alto nivel, es decir, en la riqueza, ellos inmediatamente compensan una escasez de dinero, ahorrando y a menudo asegurándose de que su riqueza crezca.

La mayoría de la gente está programada para ganar un ingreso bajo, lo que significa que muchas personas tienen el potencial de ser ricos, pero muy, muy pocas personas hacen lo debido para mantenerse ricos y acumular riqueza duradera. En contraste, a veces multimillonarios auto-forjados como Donald Trump pueden perder cantidades inimaginables, pero siempre recuperan su riqueza porque simplemente piensan como multimillonarios. Cualquiera que desee seguirlos, debería aprender a descartar sus antiguos patrones de pensamiento y reemplazarlos con la mentalidad millonaria.


Nuestros patrones de pensamiento están formados por lo que nuestros padres nos enseñaron sobre el dinero.

Nuestras mentes son como computadoras, donde los más importantes programas fueron instalados en la niñez: los patrones anclados dentro de nosotros están basados en nuestras primeras impresiones. Las cosas que oímos decir repetidamente a nuestros padres sobre el dinero cuando eramos niños, están permanentemente grabadas en nuestras mentes, dando forma a nuestras ideas que terminaron definiendo la manera en que pensamos sobre el dinero luego en la vida.

Dichos como “El dinero es la raíz de todos los males”, “El dinero no crece en los árboles” y “No puedes comprar la felicidad” se arraigaron en nuestras mentes como nuestro esquema de dinero e influyeron nuestra opinión sobre el mismo. Dado que nuestros padres influyen más en nuestro comportamiento cuando somos jóvenes, hay sólo dos maneras posibles de lidiar con sus ideas sobre el dinero y la fortuna. Nos podemos identificar con ellas y aceptarlas, o podemos rebelarnos y rechazarlas.

O bien pensamos sobre el dinero y la riqueza de la misma forma que nuestros padres o deseamos hacer las cosas radicalmente diferentes. No obstante. la resistencia por sí sola no es suficiente para romper el patrón de tu esquema mental financiero.

Esto sucede porque las personas que se rebelan son a menudo llevadas por la motivación incorrecta para alcanzar la riqueza. Ellos realmente no quieren ser ricos, solamente quieren rebelarse contra sus padres pobres o sentirse superior a ellos. La conducta que aprendieron de sus padres todavía es tan dominante que, incluso si se esfuerzan mucho y ganan algo de dinero, probablemente lo perderán todo muy rápido si es que no han trabajado a fondo en sí mismos y han deshecho el esquema mental que aprendieron de niños.

Pero aquellos que aprenden que “todo es posible con dinero” en una edad temprana, podrán obtener ingresos de una manera mucho más fácil porque la motivación de ser libres e independientes a través de la riqueza también puede ser satisfecha con el dinero.


Replicamos inconscientemente las estrategias de ingresos de nuestros padres.

Nuestra actitud interna hacia el dinero y la fortuna no sólo está basada en lo que oímos decir a nuestros padres sobre el dinero, sino también en un específico patrón de conducta condicionada: la forma en que nuestros padres ganaban su dinero y la forma en que lo manejaban.

“Esa es la manera en la que mi madre lo hacía” es una respuesta válida a la pregunta de por qué manejas tus problemas de dinero de la forma en que lo haces, no muy diferente de la pregunta de por qué haces los fideos de la forma en que los haces. Entonces cuando eras un niño y le preguntabas a tu mamá por dinero, y ella te decía que le preguntes a tu papá, la idea de que el hombre está en cargo de las finanzas y la mujer no puede manejar el dinero, marca una impresión en nuestras mentes.

O si nuestros padres vivieron, por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial o una crisis económica, sus experiencias de la escasez influirán en nuestros propios patrones de comportamiento y siempre pensaremos de que cualquier cantidad de dinero que tengamos nunca será suficiente.

Las experiencias que tenemos cuando jóvenes son esenciales para nuestros primeros pasos en el trato con el dinero porque habremos estudiado el comportamiento de nuestros padres a precisión y lo habremos grabado en nuestros subconscientes. Y cuando empezamos a ganar dinero en la adultez, imitamos los patrones de ingreso de nuestros padres sin darnos cuenta.

Eker ofrece un gran ejemplo en su propia historia: Como constructor, el padre de Eker hacía fortunas repetidamente al comprar y vender casas, pero luego invertía toda la ganancia en nuevos proyectos y siempre terminaba quebrado. Y Eker mismo había emulado continuamente esta montaña rusa en sus primeros intentos de negocio, sin comprender la raíz de su fracaso.

El hombre es una criatura de hábitos, y una vez que hayamos aprendido algo, no es nada fácil desaprenderlo. Solamente podremos separarnos de las estructuras de pensamiento de nuestros padres luego en la vida, cuando nos hagamos conscientes de ellas y voluntariamente accionemos el cambio.


Antes de cambiar tu forma de pensar, realiza un inspección completa.

Si no consigues el nivel de abundancia que deseas, a menudo tiene poco que ver con factores externos y más con un estado interno inconsciente. Pero nunca es tarde para cambiarlo.

El primer paso para convertirnos en alguien más exitoso financieramente es reconocer que has caído en ese patrón de pensamiento y que él es la razón por la que no te estás haciendo rico. Una vez hayas roto el patrón, la siguiente cosa que necesitas hacer es reconocer de dónde viene: ¿Qué hábitos y patrones de comportamiento aprendimos de nuestros padres y qué efecto tuvieron? ¿Qué patrones de pensamiento sigues tú? ¿Cuánta riqueza estás programado a conseguir? ¿Qué estrategias inconscientes usamos para mantener altas nuestras cuentas bancarias?

Date una revisión general de tu propia programación, escribe cómo tus modelos a seguir manejaron asuntos de dinero y qué frases de tus padres están enraizadas en tu mente y han influido en tu comportamiento. ¿Fue oír todo el tiempo “no podemos pagar eso” la causa para que creas que nunca podrías comprarte nada?

Analizar tu actual situación financiera puede ser especialmente esclarecedor, ya que te da un sentido de tu propia programación. La cantidad de dinero en tu cuenta bancaria te muestra cuánto dinero estás pre-configurado a ganar por el momento, y si deberías gastar más o ahorrar. El éxito o fracaso de nuestra inversión en los negocios revela si estamos inconscientemente orientados a las ganancias o las pérdidas.

Cuando descubras cómo has estado condicionado durante tu auto-análisis, todo lo que tienes que hacer es notar que tienes la opción de adoptar una nueva forma de pensar y cambiarte a ti mismo, digamos, si es que cambias el interruptor de tu “mundo interno”, o tus pensamientos, y reemplazas los antiguos patrones de pensamiento por unos nuevos orientados a la riqueza.


Rompe el patrón con nuevos principios conductores y nuevo comportamiento.

Por muy genial que fuera hacerse rico solamente leyendo libros, y saber la teoría detrás de la creación de la riqueza u oír sobre lo que necesitas hacer diferente para conseguir millones, desafortunadamente no es suficiente. Tenemos que reemplazar la antigua información sobre el dinero en nuestro sistema, no solo recopilar nueva información además de ella.

Las actitudes que hemos adoptado sobre el dinero fueron recitadas al frente nuestro constantemente cuando éramos más jóvenes. Si queremos cambiarlas, tenemos que encontrar nuevos y mejores principios sobre el dinero y la fortuna, y hacer el hábito de recitarlos a nosotros mismos como un mantra.

Específicamente, eso significa que cuando te dices a viva voz los enfoques de las personas ricas cada noche, lentamente estos se implantarán a sí mismos en tu forma de pensar y empezarás a intercambiar tu forma convencional de pensar con la forma millonaria de pensar. Ejemplos de declaraciones atrayentes son “Tengo una mente millonaria” o “Mi dinero trabaja duro para mí y me hace ganar más y más”.

Por supuesto, los archivos existentes (pensamientos) en tu espacio de almacenamiento (mente) sólo pueden ser resueltos si estás haciendo cambios conscientes de comportamiento. Sólo puedes realmente aprender algo nuevo si lo aplicas por tu cuenta. Nosotros los humanos somos criaturas de hábitos, y cualquiera que quiera cambiar su relación con el dinero necesita cambiar sus hábitos. Haciendo esto, T. Harv Eker rompió conscientemente con el patrón de comportamiento que había tomado de su padre, fundó una tienda de fitness y no la dejó hasta que la convirtió en una exitosa cadena que le dio millones.

Nosotros también tenemos que entrenarnos para comportarnos de la manera correcta. Digamos, por ejemplo, que estás en un centro comercial y que ves un bolso de mano a la venta. Usualmente, estarías programado a pensar: “Cómpralo, ¡es una ganga!” Pero este es precisamente el momento en el que tienes que usar tu nuevo programa: “Si estás con deudas, no deberías comprar ninguna cosa más”.

Al afirmar constantemente tus pensamientos de forma verbal y tomar medidas concretas, puedes desaprender los patrones de pensamiento incorrectos paso a paso y aprender a cómo actuar como un millonario.


Si quieres ser rico, tienes que aprender a tomar el destino con tus propias manos.

Si quieres tener éxito financiero, tienes que interiorizar la idea de que eres tú el que tiene el control de tu propia vida (financiera). Las personas ricas saben que ellos son los que están al volante, mientras que personas financieramente más débiles están siempre en el asiento posterior, cediendo el control sobre sus ingresos a los demás.

Es bastante chocante que las personas que ya son pobres a menudo gastan la mitad de su salario en boletos de lotería, esperando tener suerte y pasarla en grande. Las personas ricas, por el contrario, no apuestan para hacerse ricos o esperan que la riqueza caiga en sus regazos.

Las personas pobres frecuentemente se ponen a sí mismas en el rol de la víctima y culpan a cualquiera que puedan culpar, sea el gobierno, su empresa o la situación económica. Pero hasta que te des cuenta de que eres tú el que decide la escala de tu éxito financiero, nada de tu situación va a cambiar.

Si te atrapas culpando de tus problemas financieros a los demás o quejándote sobre ello, deberías siempre recordar de que eres tú mismo el responsable de tu éxito y de la búsqueda de los motivos de tu fracaso. Para romper con el patrón de pensar como una víctima, deberías preparar regularmente una lista con las transacciones que fueron mal y analizar cuánto tenías en juego: ¿Estoy en rojo por el tercer mes consecutivo porque he estado yendo de compras muy seguido? ¿Sería más sabio hacer un poco más de investigación sobre el fondo que el banco me quiere vender, el cual realmente terminó disminuyendo su valor?

En vez de quejarte, deberías enfocarte en los puntos donde puedes lograr cambios y hacer algo por tu propia prosperidad. Luego te podrás embarcar conscientemente en el camino hacia la riqueza.


Los millonarios del futuro deberían tener una actitud positiva hacia el dinero.

La idea de que la virtud y la riqueza no se pueden reconciliar está difundido entre las personas sin recursos, no entre los millonarios.

Con el fin de hacerte rico, también tiene que agradarte el dinero. Las personas pobres usualmente albergan demasiados pensamientos negativos sobre la riqueza. Tienen miedo de que alguien los quiera sólo por su dinero, o incluso peor, de que el dinero los pueda convertir en malas personas. Además, tienen miedo del trabajo y la responsabilidad asociados con la riqueza, lo cual es un impedimento es muchas áreas.

Cualquiera que solamente vea los obstáculos que bloquean el camino a la riqueza y se sienta plagado por el fracaso, se está perdiendo muchas oportunidades de hacer dinero. Las personas ricas, por el contrario, perciben las buenas oportunidades y las ganancias potenciales de los negocios. Están preparadas para tomar riesgos calculados y siempre son optimistas de que pueden recuperar su dinero luego de haberlo perdido.

La ventaja de aprovechar las oportunidades riesgosas es que grandes riesgos equivalen a grandes ganancias. Tu riqueza crecerá si saltas de forma optimista sobre las oportunidades y le das la espalda a potenciales obstáculos.

Es también importante de que te agraden las personas ricas, si es que quieres ser rico. Los sentimientos negativos, como la envidia y la desconfianza, que albergan las personas pobres contra los millonarios, las privan de alcanzar el éxito. Si desprecias a las personas ricas, instintivamente nunca te convertirás en una de ellas. Y nunca querrás asociarte con las personas ricas que podrían darte consejos valiosos sobre ser financieramente exitoso.

Y así, adoptar una forma millonaria de pensar significa pensar más positivamente sobre el dinero. Si valoras lo que te gustaría tener, en este caso, riqueza, es más probable que lo consigas. Si aprendes a admirar a las personas ricas y a no envidiar su dinero, tú puedes convertirte en una de ellas.


Solamente puedes hacerte rico si lo das todo.

La gente rica sabe desde el comienzo que su objetivo es la abundancia y por tanto desarrollan un compromiso incondicional con su prosperidad. Las personas que quieren hacerse ricas, pero que se ponen límites sobre cuánto están dispuestos a hacer o a sacrificar para hacerse ricos, se mantienen pobres.

Solamente las personas que están completamente comprometidas con la riqueza y que apostarían sus vidas por ella, serán prósperas. Trabajar duro 16 horas al día por un período indefinido de tiempo y aceptar de que tendrás menos libertad, son parte de dicho compromiso.

Desafiarte a ti mismo y continuar trabajando en tu persona también son componentes importantes. La riqueza sólo crecerá si tú como persona creces. Continuar con tus estudios, ir a seminarios y leer libros sobre inversiones y capital, es ciertamente necesario si quieres familiarizarte con las estrategias de la riqueza. Mientras mejor conozcas el mundo del dinero, más dinero serás capaz de ganar.

Al final, comprometerse significa establecer un negocio o entrar a una industria lucrativa; porque las personas ricas generalmente tienden a ser dueños de algún tipo de empresa. Mientras que el factor suerte también cuenta en el éxito de un modelo de negocio, si no has dado el primero paso: hacer un plan de negocios que pueda dar dinero en el futuro, tu riqueza no ascenderá a nada.

La mejor estrategia es comenzar a trabajar en la industria en la que desees estar con entusiasmo y curiosidad, no importan en qué puesto. Si tienes el objetivo de abrir una cadena de restaurantes, aprenderás mucho si trabajas en el negocio del catering y guardas los trucos de tu gerente.

Si no tienes ninguna idea original de negocio, eres bienvenido a subirte al carro de alguien más. En este caso, debes llegar a un acuerdo contigo mismo para convertirte en un millonario (o más) y comprometerte completamente a perseguir tus ideas de negocio.


Alcanza las estrellas si quieres convertirte en un millonario.

Los millonarios ajustan su visión para tener muchísimo dinero, mientras que todos los demás solamente desean tener un ingreso seguro y suficiente. El universo cumplirá, a su vez, estos deseos, porque la escala de la riqueza en la que piensas también juega un papel.

La ecuación es sencilla: un gran pensar lleva a grandes acciones, lo cual abre la puerta para hacer grandes cantidades de dinero. Un pequeño pensar en pequeñas dimensiones equivale a un pequeño ingreso.

La mayoría de las personas tiene problemas para ofrecer un servicio a gran escala en un gran mercado. Todos los que deseen hacerse ricos deberían preguntarse a sí mismos a cuántas personas pueden alcanzar con lo que están haciendo. ¿Es 20 o 20,000? El número de personas a la que apuntas con tu actividad también se refleja a sí misma en tus ingresos, así que deberías conscientemente decidir si quieres llegar a miles o al mundo entero.

Servicios prestados personalmente son desfavorables en esta situación. Si eres un masajista profesional, por ejemplo, sería físicamente imposible para ti servir más de un número X de clientes en un período de 24 horas. A lo mucho, podrías aspirar a recibir un ingreso considerable. Pero los millonarios del futuro no se ponen límites en sus ingresos, porque el tiempo es un factor limitante. Esa es la razón por la que ser pagado según el tiempo que trabajes no es una buena idea. Las personas ricas, y aquellos que quieren ser ricos, no son pagados en base al tiempo, sino en la calidad de sus resultados, porque la calidad no tiene límites. Ellos no desearían convertirse en un masajista, sino que apuntarían al final a convertirse en el dueño de una cadena de salones de masaje y hacerse ricos de esa forma.

¿Pero y si no has aprendido a pensar a gran escala? En este caso, tendría sentido rodearte de personas que también apuntan a las estrellas. En otras palabras: “Si quieres volar con las águilas, ¡no nades con los patos!” Las personas exitosas no sólo irradian a los demás con un pensamiento ambicioso, sino que también les muestran cómo dar los pasos necesarios para ser exitosos.


Solamente puedes hacer que el dinero crezca cuando lo manejas adecuadamente.

Ganar montos masivos de dinero es una cosa, no dejarlos escurrir entre tus dedos y hacerlos crecer es otra. Tratar con el dinero de una manera disciplinada y manejarlo de forma inteligente son factores muy importantes para alcanzar la riqueza y la prosperidad.

Muchas personas piensan erróneamente que un ingreso alto es todo lo que te hace rico. La manera apropiada de medir la riqueza de las personas es, sin embargo, su patrimonio o valor neto, es decir, el valor en efectivo de todas sus posesiones. Los ahorros y las ganancias de inversiones también cuentan. Deberías esforzarte por tener un ingreso neto tan grande como sea posible e invertir tu dinero con un ojo en el futuro financiero.

Las personas que mantienen un panorama general y llegan con un plan financiero a largo plazo pueden lograr un buen equilibrio entre ingresos, gastos y ahorros. Vale la pena conseguir un planificador financiero de buena reputación para que te ayude en el proceso.

Tener un ingreso pasivo, o dinero que ganas sin trabajar, como por ejemplo las ganancias de acciones o fondos de inversión, es también muy importante. Si quieres hacerte rico, deberías empezar a manejar tu dinero en vez de esconderlo bajo tu colchón. No importa si se trata de bienes raíces, terrenos o un concepto prometedor de negocio, hay muchas formas en las que puedes invertir tu dinero y hacerlo crecer rápido.

¡Divide tus ingresos en distintas cuentas bancarias! Separa 50 por ciento para gastos generales y pon 10 por ciento de cada moneda que ganas en una cuenta estrictamente reservada para inversiones de capital u otras inversiones con flujos de ingreso pasivo. Además, un 10 por ciento debería ser depositado en una cuenta de placeres para que puedas darte algo agradable a ti mismo y sentirte como un millonario, como ir a un restaurante exclusivo y ordenar el plato más caro del menú.

Ahorrar también es parte de amasar una fortuna. Es además muy importante que mantengas tus costos de vida al mínimo. Si malgastas repetidamente tu buen ingreso comprando carros caros y ropas de diseñador, nunca vas a ser rico. Solamente las personas que piensan a largo plazo y que están dispuestas a abstenerse de gratificaciones inmediatas se convertirán en millonarios.


Tienes que pensar muy bien de ti mismo si quieres ser rico y exitoso.

Un rasgo que separa a las personas adineradas de personas menos acomodadas es que las primeras saben lo que valen y están convencidas de que merecen ser ricos. Las personas menos acomodadas a menudo se consideran indignas y no creen en sí mismas. Se mantienen financieramente fracasadas porque piensan de que no valen la pena y, a menudo inconscientemente, retroceden cuando se trata de distribuir fondos.

Dado que las personas ricas están convencidas de su valor, también comprenden cómo promocionarse a sí mismas, a sus ideas de negocio o a su compañía. Los líderes son usualmente ricos porque ganan más en estas posiciones. Pero para poder ser un líder, tienes que encontrar seguidores, lo cual solamente funciona si vendes bien tus ideas.

La mayoría de las personas que no son exitosas crecieron oyendo que es rudo “hacer sonar tu propio cuerno”. Sin embargo, en el mundo del dinero y el negocio, la actitud es: “Si yo no hago sonar mi propio cuerno, ¿quién lo hará?” Negarse a auto-promocionarse es la razón principal por la que las personas que se consideran inútiles nunca pueden enriquecerse.

Con el fin de reconocer tu valor para después vendérselo a los demás, deberías descubrir dónde radican tus talentos para que puedas introducirlos en un servicio o producto en tu negocio y así alcanzar a mucha gente. Deberías observar el producto correcto porque tiene que ser algo que puedas respaldar al cien por ciento.

Entonces, ¿qué puedes hacer para sentirte como un millonario y pensar mucho mejor de ti mismo? Respira el aire de los ricos y regálate algo que te hayas ganado, una membresía en un gimnasio de gama alta o un club de tenis o ir por un café en el hotel más caro de la ciudad.

Todos tienen preferencias sobre cómo quieren hacerse ricos, pero solamente aquellos que creen en sí mismos serán capaces de persuadir a los demás para que crean en ellos también.


Resumen Final

El principal mensaje de este libro es:

Nuestro nivel de prosperidad está pre-programado por los patrones de pensamiento y comportamiento que aprendimos de pequeños. Solamente podremos cambiarlo si lo reconocemos conscientemente, adoptamos activamente una nueva actitud e implantamos la “mentalidad millonaria” en nuestras mentes.

Este libro resumido respondió las siguientes preguntas:

¿Cómo el balance de nuestra cuenta bancaria refleja nuestra forma de pensar?

  • Patrones de pensamiento específicos pre-programan nuestra riqueza.
  • Nuestros patrones de pensamiento están formados por lo que nuestros padres nos enseñaron sobre el dinero.
  • Nosotros replicamos inconscientemente las estrategias de ingresos de nuestros padres.

¿Cómo podemos influir las estructuras de pensamiento que hemos aprendido de niños?

  • Antes de cambiar tu forma de pensar, realiza un inventario completo.
  • Rompe el patrón: con nuevos principios guía y nuevo comportamiento.

¿Qué actitudes sobre el dinero y la fortuna tenemos que adoptar si queremos convertirnos en millonarios?

  • Si quieres ser rico, tienes que aprender a tomar el destino con tus propias manos.
  • Los millonarios del futuro deberían tener una actitud positiva hacia el dinero.
  • Solamente puedes hacerte rico si lo das todo.
  • Alcanza las estrellas si quieres convertirte en un millonario.
  • Sólo puedes hacer que el dinero crezca si lo manejas adecuadamente.
  • Tienes que pensar bien de ti mismo si quieres ser rico y exitoso.

[Traducido de la aplicación Blinkist].

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