4 Lecciones De Vida de Uno de los Libros Más Poderosos Jamás Escritos

Desde su publicación en 1946, un año después de la Segunda Guerra Mundial, El Hombre en Busca de Sentido de Victor Frankl se ha mantenido como recurso invaluable para el que está en minuciosa búsqueda de una forma de superar la adversidad y tener respuestas a algunas de las preguntas más importantes de la vida.

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Al haber estado en cuatro campos de concentración distintos durante la Segunda Guerra Mundial, incluyendo Auschwitz, Frankl experimentó algunos de los más profundos horrores alguna vez vistos en la historia de la humanidad.

Es durante su estadía de tres años en estos campos donde él compiló mucha de la información que luego usaría para escribir El Hombre en Busca de Sentido, con la primera parte detallando su estadía en los campos Nazi y qué aprendió como resultado, y la segunda parte detallando el enfoque psicológico que tuvo en parte gracias a esas experiencias. Él lo llamó “logoterapia”.

El libro está lleno de valiosas lecciones y profunda sabiduría combinados con las ideas psicológicas de Frankl.

El libro ofrece un valor incalculable (y, por ello, sugiero que lo leas por ti mismo), pero aquí algunas de sus lecciones más significativas.

Entre el estímulo y la respuesta, hay un espacio. En ese espacio está nuestro poder para elegir nuestra respuesta. En nuestra respuesta yace nuestro crecimiento y nuestra libertad.

– Victor Frankl

1. Eres mucho más fuerte de lo que piensas

La mayoría de nosotros lucha con la duda y una falta de confianza en sí mismo, preguntándonos si seremos capaces de hablarle a esa chica que nos gusta o si pediremos ese aumento de sueldo.

Sin embargo, ese es tan sólo el comienzo. Muchos de nosotros estamos atormentados por ansiedad o depresión clínicas que, a veces, hace imposible que hagamos algo. O experimentas abuso verbal o físico por tu pareja o un miembro de familia, matando tu espíritu y llevándote a cuestionar tu propia valía.

De manera comprensible, es durante intensos sufrimientos como este que te preguntas si eres lo suficientemente fuerte para continuar adelante. No obstante, lo que Frankl experimentó durante su tiempo en los campos de concentración, y las verdades fundamentales con las que salió luego, son un testamento de la fortaleza que existe dentro de todos y cada uno de nosotros.

Los médicos entre nosotros lo aprendieron primero: ‘¡Los libros de texto dicen mentiras!’ En algún lugar se dice que los hombres no pueden sobrevivir sin dormir durante más de un número determinado de horas. ¡Bastante incorrecto! He sido convencido de que había ciertas cosas que simplemente no podría hacer: no podría dormir sin esto o no podría vivir sin eso o lo otro.

Frankl continúa para detallar las otras increíbles dificultades que él y otros pasaban y cómo, milagrosamente, fueron capaces de perseverar más allá de la razón.

No podíamos limpiar nuestros dientes, y aún así, a pesar de eso y una deficiencia severa de vitaminas, tuvimos cenas más saludables que nunca antes. Teníamos que usar las mismas camisas por medio año, hasta que perdían toda la apariencia de ser camisas. No podíamos lavarnos en varios días, ni siquiera parcialmente, porque las tuberías estaban congeladas, y aún así las llagas y raspones en las manos, sucias por trabajar en la tierra, no supuraron (a menos que se hayan congelado).

2. Una razón para perseverar nos permite soportar dolores extraordinarios

Tú puedes notar la paz y la felicidad. Este es un regalo dado a cada uno de nosotros al nacer.

Sin embargo, tienes que pasar a través de muchas porquerías antes de que puedas probar lo bueno. No hay un lado positivo, un poco de esperanza, o un tesoro con oro al final del arcoiris durante estos momentos de intenso sufrimiento. Es así, a menos que tengas una razón contundente para perseverar.

Algunas veces, necesitas sufrir antes de que siquiera tengas la oportunidad de encontrar paz y alegría en tu vida cotidiana. Y es con una fuerte razón, aprendió Frankl, que tú puedes perseverar a través de niveles inauditos de dolor y sufrimiento.

Frankl dice que esto puede llegar en la forma de amor y tu trabajo, no obstante, cualquier razón convincente que impulse tu vida tiene un gran poder.

Las palabras de Nietzsche que dice: ‘Aquel que tiene un por qué para vivir puede soportar casi cualquier cirscuntancia’, podrían ser la motivación que guíe todos los esfuerzos psicoterapéuticos y psicógenos en los prisioneros. Cada vez que había una oportunidad para ello, uno tenía que darles un por qué – un objetivo – para sus vidas, con el fin de fortalecerlos para que soporten la terrible circunstancia de su existencia.

Cuando estaba en un campo de Bavaria caí enfermo de fiebre tifoidea, y escribí en pequeños trozos de papel varias notas destinadas a permitirme reescribir el manuscrito, en caso viva hasta el día de mi liberación. Estoy seguro que esta reconstrucción de mi manuscrito perdido en los cuarteles oscuros de un campo de concentración de Bavaria me ayudó a superar el peligro de un colapso cardiovascular.

3. Puedes resistir la influencia de incluso los ambientes más tóxicos, tus acciones te pertenecen

Da manera singular, Frankl también ofrece sabiduría sobre resistir la influencia de ambientes tóxicos y desmoralizadores.

Se suele ver ejemplos de desesperación en la TV, películas, y libros. Cuando a un ser humano se le pone en la más horrible de las situaciones, se pone en contra de todos los que lo rodean en un esfuerzo por sobrevivir. Ese ambiente desesperado y peligroso ha causado que la persona se “transforme” en algo un poco más que un animal, que peleará hasta la muerte para preservar su vida y su integridad.

Y, aunque esto sea la verdad para muchos, no la es para todos. Frankl experimentó de primera mano ejemplos de heroísmo y generosidad increíbles en el ambiente más peligroso y complicado jamás visto:

Las experiencias de vida en el campo de concentración muestran que un hombre tiene una elección al actuar. Hubieron suficientes ejemplos, usualmente de naturaleza heroica, que probaron que la apatía podía ser superada y la irritabilidad suprimida. El hombre puede preservar un vestigio de libertad espiritual, de independencia de mente, incluso en tales terribles condiciones de estrés psíquico y físico.

Nosotros que vivíamos en campos de concentración, podemos recordar a los hombres que caminaban entre las cabañas consolando a los demás, dándoles el último pedazo de pan. Puede que hayan sido pocos en cantidad, pero ofrecieron suficiente prueba de que todo le puede ser arrebatado a un hombre menos una sola cosa: la última de las libertades humanas, el elegir la actitud de uno mismo en cualquier circunstancia dada, el elegir su propio camino.

Cuando te han arrebatado todo, tú aún tienes una cosa: tus acciones. No importa qué tan difíciles se pongan las cosas, tú tienes el poder de elegir ser alguien mejor, alguien más inteligente, y alguien más puro que tu ambiente, sirviendo como un faro de luz sea sólo para ti o para todos los que experimentan ese sufrimiento contigo.

4. La hiperintención puede ayudarte a superar el miedo

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Un aspecto clave del tratamiento de logoterapia de Frankl, el cual continuó formulando mientras permanecía cautivo, es la intención paradójica que dice que “exacerbar” los miedos nos puede ayudar a superarlos.

Frankl lo explicó de esta forma:

La logoterapia basa su técnica llamada “intención paradójica” en el hecho doble de que el miedo provoca aquello a lo que uno teme, y que la hiper-intención hace imposible lo que uno desea.

En este enfoque, se invita al paciente fóbico, aunque sea sólo por un momento, a hacer precisamente lo que teme.

Por ejemplo, considera estar sumamente aterrado de hablar con el sexo opuesto. De acuerdo a la logoterapia de Frankl, al posicionarte cerca del sexo opuesto más seguido y permitirte empaparte en esos sentimientos, ansiedad y nerviosismo, puedes superar tu naturaleza tímida y tener más confianza.

Y las aplicaciones de esto son infinitas, desde superar un miedo a hablar en público a superar el miedo del qué dirán los demás de tu trabajo como artista.

Por Matt Valentine

[Artículo traducido de la página Goalcast].

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