5 maneras de recablear tu cerebro cuando pienses que la vida apesta

¿Tu vida apesta en este momento?

La dura verdad de la vida es que todos vamos a experimentar alguna tragedia en algún momento u otro. Algunos quizás experimenten solamente una tragedia; otros tal vez grandes tragedias constantemente.

Pero sin importar qué tan terrible sea tu tragedia en comparación a la de otros alrededor tuyo, siempre va a resultar ser difícil de por sí sola.

Algunas veces, simplemente la vida va a apestar.

¿Pero qué podemos hacer para recomponernos? El renombrado Budista Pema Chodron una vez dijo: “No es lo que nos sucede lo que nos causa sufrimiento; es lo que nos decimos a nosotros mismos sobre lo que sucede”.

En términos simples, Chodron está intentando llegar a la misma idea referida cuando decimos: “La vida es lo que tú haces de ella”.

Tu realidad está principalmente formada por la manera en la que ves la vida y la manera en que absorbes los eventos que te suceden.

Piénsalo así: cuando eras un niño, puede que hayas pensado que perder tu juguete favorito sería lo peor del mundo, lo suficiente como para llorar para toda la eternidad.

En estos días, podrías ser capaz de perder un preciado smartphone y apenas tener una reacción. Esto es tan sólo un ejemplo de cómo la inmensidad de una tragedia depende del tamaño en el que la dejemos convertirse.

El principal hecho es que todo está en tu cabeza. Puede que pases por las peores cosas del mundo: perder a alguien querido, alejarte de tu hogar contra tu voluntad, que te destrocen el corazón; pero en algún punto después de tu etapa de luto, la tragedia será tan grande como tú le permitas ser.

Todo es sobre forzarte a ti mismo a hacer que la vida deje de apestar, y aquí hay 5 útiles puntos que puedes hacer para conseguirlo:

1. No Dejes que la Negatividad Tome Control

La primera reacción a cualquier tragedia serán emociones negativas. Miedo, odio, desesperación, angustia, depresión; todas ellas te cubrirán como petróleo, aferrándose a ti sin importar qué tanto intentes sacártelas.

Es muy fácil sucumbir a estas emociones y dejarnos ser definidos por ellas. Primero nuestros pensamientos, luego nuestras palabras, luego nuestras acciones: una a una nuestras personalidades y vidas se moldean por la negatividad hasta que nos convertimos en nada más que envases de negativismo.

Esto no quiere decir que tú tengas que denegar tus sentimientos negativos. Tienes que dejarlos entrar; solamente no les dejes que tomen el control.

¿Pero cómo exactamente evitas caer en tus emociones negativas? Tan sólo disimula. Cúbrelas con confianza y alegría, y eventualmente esa confianza se convertirá real. El punto a recordar es este: fingirlo hasta conseguirlo.

2. Sé Agradecido

El momento más difícil para sentirte agradecido por la vida que tienes, es cuando estás experimentando algo terrible. Pero estos son los momentos cuando es más importante practicar la gratitud en tu vida.

Piensa en cómo tu tragedia pudo haber sido peor. Si tienes a un ser querido que recientemente cayó enfermo o vivió un accidente, piensa en cómo la situación podría haber sido más devastadora.

Si has perdido un trabajo o una suma grande de dinero, sé agradecido que todavía tienes a los tuyos alrededor o quizás buena salud.

Siempre hay un rayo de esperanza, y es importante inclinarse a estos rayos de luz durante tus momentos más duros.

3. Sigue Adelante

Es natural caer en un ciclo de auto-compadecencia y lamentar tu horrenda situación cuando experimentas algo terrible.

Pero después de un tiempo, es crucial que te animes antes que le dejes arruinar tu vida. En vez de preguntar: “¿Cómo pudo haberme pasado esto?”, necesitas empezar a preguntar: “¿Qué puedo hacer para seguir adelante?”.

Puede que no sea fácil y quizás sea algo que no quieras hacer, pero seguir adelante es como quitarte la venda de la herida: es algo que tiene que ser hecho, y algo por lo que te agradecerás después.

4. Deja de Culpar

En una situación difícil, nuestra reacción impulsiva es siempre buscar culpables.

Culpa a tu jefe, tu empresa, a un calendario, un virus, un coche transgresor, cualquier cosa; cualquier cosa que esté relacionada a la tragedia que te golpeó a ti y a tu familia, descubrirás alguna manera de seguir culpando. Y es comprensible: queremos encontrarle sentido a la tragedia.

Pero este es el punto: algunas veces no hay explicación. A veces no hay razón y a nadie a quien culpar, y tienes que aprender a estar de acuerdo con eso.

Mientras más pronto puedas aceptar el hecho de que a veces el universo es aleatorio, más pronto podrás aprender a vivir con tu nueva realidad.

5. Ponte de Pie

Ya conoces la famosa frase: cada vez que te caes, tienes que pararte de nuevo. Mientras siempre te levantes una vez más de lo que te caes, entonces estarás bien.

No importa qué tan duro pueda ser, tu tienes que resistir más. No tiene que ser una respuesta inmediata, está bien tener un período de lamento; pero mientras sea una respuesta que hagas eventualmente, entonces podrás dominar cualquier cosa que la vida te lance.

Por Lachlan Brown

[Traducido del artículo “5 ways to rewire your brain when you think that life sucks“].

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