“La Carga” (The Charge) [LIBRO RESUMIDO]

Brendon Burchard

La Carga [The Charge] (2012) enseña a cómo activar los motivadores humanos que nos llevan a la felicidad. Este resumen explica claramente qué necesitas para sentirte seguro, encaminado, con energía y preparado para cualquier desafío, dando útiles consejos en cómo hacerlo.

Brendon Burchard, es fundador de la Academia de Alto Rendimiento, ademas de autor y entrenador motivacional americano. Tiene otros libros como El Mensajero Millonario y Hábitos de Alto Rendimiento.


¡Vive una vida recargada al activar los diez motivadores humanos!

¿Alguna vez has sentido que tu vida te está viviendo? Despiertas, y no tienes voto en cómo será el día que tienes por delante – todo ya está definido. Tan sólo comes, trabajas, comes, trabajas, comes, duermes, repites. Y en el fin de semana, estás muy agotado como para hacer algo más que ver televisión y recuperar el sueño perdido.

Bueno, es momento de un cambio drástico. Incluso si estás relativamente contento con tu vida, y ocasionalmente te preguntas cómo hubiera sido perseguir tus sueños a toda máquina, es momento de una nueva perspectiva.

En vez de sentirte como si vivieras en una cómoda jaula, empieza a vivir una vida recargada – el único estilo de vida que te dará una felicidad duradera y una sensación de auto-realización a largo plazo.

Por fortuna, no es imposible llegar ahí. Todo lo que tienes que hacer es activar los diez motivadores humanos, lo cual es exactamente lo que este resumen te enseñará a hacer.


Hay tres tipos de vida que puedes llevar: encerrada, cómoda o recargada.

Según tu punto de vista, ¿qué es lo que constituye una vida realizada? ¿Es trabajar en un trabajo bien pagado? ¿Tener una casa de lujo y llevar a los niños a la playa los domingos? Bueno, eso es lo que la sociedad normalmente te haría creer – que la felicidad es la suma de una ecuación materialista. Pero la perspectiva de la sociedad es engañosa.

De hecho, vivir una vida guiada por otros es como vivir en una jaula. Y los barrotes de la jaula son erigidos desde muy temprano.

Cuando somos jóvenes, nuestros apoderados recompensan el desarrollo de ciertos atributos, como la autodisciplina y la ambición, aceptándonos y dándonos afecto. En la adultez, seguimos buscando esas recompensas al seguir reglas similares. Hacemos lo que otros esperan que hagamos, y laboramos en el tipo de trabajo que haría orgullosos a nuestros padres.

Puede que seamos infelices. Puede que nos sintamos limitados y vacíos. Pero seguiremos sin querer salir de la jaula, porque tememos perder lo que tanto trabajo nos ha costado ganar: la aceptación.

Ahora bien, algunos de nosotros no nos sentimos absolutamente encerrados. Nos sentimos cómodos, viviendo lo que la sociedad llama la “buena vida”: una linda casa, una linda pareja y un lindo sueldo al final de cada lindo mes.

Estamos agradecidos por todo esto, pero, en el fondo, nos fastidian las preguntas: ¿Es esto lo que realmente quiero? ¿Me estoy perdiendo algo mejor?

Como nuestros amigos encerrados, los cómodos también buscamos la auto-realización. Pero en vez de perseguirla, contamos nuestras bendiciones y nos convencemos a nosotros mismos de que estamos contentos.

Luego, están aquellos que viven la vida recargada. Vamos a llamarlos simplemente recargados.

Se sienten liberados de las expectativas de los demás, y no les preocupa la llamada “buena vida”. Su mundo se desborda con posibilidades, y siguen su propio camino a través de él, persiguiendo su propia felicidad.

Si has estado viviendo la vida cómoda o encerrada, es momento de aprender a cómo ser un recargado.


“Los recargados son optimistas sobre el futuro, y ese optimismo funciona como un imán, atrayendo ese futuro deseado hacia ellos”.


Toma el control de cómo afrontas la vida y el trabajo.

Sin importar si tu vida es una del tipo encerrada, cómoda o recargada, una cosa es cierta: estás buscando la felicidad. Y es un simple hecho que las personas viviendo una vida recargada son más felices.

Eso es porque han activado los diez motivadores humanos.

Los motivadores humanos no son esenciales para la supervivencia, y puedes experimentar una felicidad temporal sin ellos, pero son algo que todos deseamos, y la única manera de vivir una vida realmente recargada y conseguir una felicidad sostenible es activándolos.

Los primeros cinco motivadores son llamados motivadores base, y desarrollan los sentimientos de bienestar interno, como la auto-confianza y una sensación de pertenencia. Estos motivadores son el control, la competencia, la congruencia, el cuidado y la conexión.

Comencemos por el principio, con el control.

La mayoría de eventos en la vida están simplemente fuera de tu control. No puedes controlar el flujo de tráfico o lo que los extraños dirán de ti o qué tan fuerte caerá la lluvia. Sin embargo, puedes controlar cómo reaccionar a estas cosas, y esto puede marcar una tremenda diferencia.

Si estás viviendo una vida encerrada y algo desagradable te sucede, probablemente interpretarás ese evento como una prueba más de tus propias limitaciones. En cambio, si estás viviendo una vida recargada, vas a considerar todos los eventos negativos como nada más que información, no como algo que pueda arruinar tu día o afectar tu auto-confianza.

El padre del autor ejemplifica el control perfectamente. Cuando fue diagnosticado con leucemia, él mantuvo una actitud positiva. Se ganó al personal del hospital con su simpatía y sus chistes, y frecuentemente le decía a su familia lo muy orgulloso que estaba de ellos. Se mantuvo en control y no dejó que el cáncer arruinara las últimas semanas de su vida.

Una vez que tengas control personal, puedes empezar a establecer control profesional en el trabajo. Comienza con el sentido de propiedad – la sensación de que eres responsable de ciertos proyectos, y que tu contribución es percibida y apreciada.

La propiedad puede convertir un trabajo que odias en el trabajo de tus sueños.

Desafortunadamente, la mayoría de compañías no motiva el sentido de propiedad. Ellos dependen de grandes equipos, y la pequeña contribución de los miembros individuales del equipo tiende a no ser apreciada.

Si actualmente no te sientes responsable de un proyecto en el trabajo, y no hay un proyecto al que te puedas unir, considera lanzar uno tú mismo. Te sentirás más feliz por ello.


La competencia es escasa estos días, así que deberías trabajar en la tuya.

¿Alguna vez tuviste un profesor que parecía ser capaz de explicar cualquier cosa? ¿Qué tal un colega que podía manejar cualquier problema relacionado al trabajo? Esas personas son tan inspiradoras como escasas, y eso es porque personifican el segundo motivador base: la competencia.

La competencia es una habilidad triple. Significa que puedes entender, desempeñar y, eventualmente, dominar cualquier cosa que te decidas emprender. Si tú sabes que puedes hacer estas tres cosas, incluso el desafío más intimidante ya no parecerá insuperable.

Desafortunadamente, el lugar de trabajo moderno tiende a amortiguar la competencia. En general, los empleados son alentados a realizar múltiples tareas a la vez en vez de dominar habilidades particulares, lo cual en esencia rompe con el ciclo confianza-competencia. Si nunca te sientes competente, nunca te sentirás con confianza, y si nunca te sientes con confianza, nunca te involucrarás en proyectos que podrían llevarte a un sentimiento de competencia.

Pero siempre surgirán momentos en donde la competencia es requerida, y si no te sientes competente para enfrentar esos momentos, comenzarás a sentirte inseguro. Esto, a su vez, podría llevar a la duda de uno mismo, a la ansiedad y decepciones.

Entonces, tienes que ponerte desafíos para reactivar el ciclo confianza-competencia.

Hay tres criterios para los retos que te plantees: deberían ser reales (es decir, difíciles pero no imposibles de conseguir), limitados en el tiempo y observables.

Así, digamos que un jugador de baloncesto intente aumentar el número promedio de encestadas en cinco (real), en el último trimestre (limitado al tiempo) y que tenga a su entrenador viendo cómo lo hace (observable).

Superar estos retos o desafíos construirá tu competencia, lo cual impulsará tu confianza, lo que a su vez te animará a enfrentar el siguiente desafío. El ciclo estará de vuelta en acción.

Puedes empezar con un reto de aprendizaje veloz de 60 días. Tómate dos meses para aprender una nueva habilidad, como aprender a tocar tu canción favorita con la guitarra, o aprender a operar una herramienta compleja en el trabajo. Esto impulsará el ciclo en favor tuyo.


Ponte estándares para alcanzar la congruencia positiva entre tu auto-percepción de imagen y tus acciones.

Llegas a casa después del trabajo, cenas con tu pareja, te metes a la cama y, cuando estás a punto de apagar las luces, tu pareja dice: “Ni siquiera te acordaste”. Es tu aniversario, y lo has olvidado de nuevo. O le explicas a tu hijo en llanto que lo llevarás al zoológico la siguiente semana, porque – ups – programaste una reunión después del trabajo y olvidaste totalmente tu salida familiar.

Si estás esforzándote por ser una mejor pareja o un mejor padre, necesitarás activar el tercer motivador base, la congruencia, la cual es la que alineará tus acciones con tu propia percepción de imagen y la persona que estás aspirando a ser.

Hay tres niveles de congruencia. Entre la manera en que actúas y la manera en que te ves a ti mismo, puede haber congruencia positiva, congruencia negativa o no haber congruencia.

Si no hay congruencia, entonces tus acciones no reflejan tu propia imagen. Muy en lo profundo, tú crees que puedes ser una mejor persona, y estás constantemente decepcionándote con tus acciones.

Si hay congruencia negativa, entonces tienes una mala opinión de ti mismo, y actúas de acuerdo a ello.

Por ejemplo, si no crees que eres capaz de, digamos, aprender Sueco, entonces nunca ni siquiera intentarás aprenderlo, lo que sólo corroborará la visión negativa que tienes de tus habilidades. Hay congruencia entre tu auto-percepción y tu falta de acción, pero te mantienes insatisfecho porque nunca realmente persigues tus sueños.

Sin embargo, si hay congruencia positiva, entonces sabes quién eres y quién quieres ser – y alineas tus acciones con este conocimiento. Estás conforme con las decisiones que tomas, y te sientes profundamente contento y en paz.

Entonces, ¿cómo alcanzar la congruencia positiva? Bueno, tienes que ponerte estándares por ti mismo y realmente aferrarte a ellos. Esto podría sonar difícil; sin embargo, si tus estándares personales son realistas y libres de influencia externa, entonces encontrarás sencillo comprometerte con ellos porque vienen de ti y solamente de ti.

Escucha a tu voz interior, y escribe seis palabras en un pedazo de papel: tres acerca de quién quieres ser y tres acerca de cómo quieres tratar a los demás. Ten esta nota en tu billetera o cartera o fíjala junto a tu escritorio – donde sea que la veas a menudo para que la tengas siempre en mente.

Cíñete a tus estándares, y empezarás a sentirte más contento en cualquier situación.


Cuida de ti mismo y sé receptivo al cuidado que otros te dan.

Todos anhelamos sentirnos aceptados, y todos buscamos atención y afecto. Y la única manera de cumplir con estas necesidades es recibiendo el cuidado de otra persona.

El cuidado es el cuarto motivador base, y funciona como una brújula y un ancla emocional, guiando nuestro actuar alrededor de los demás así como conectándonos con ellos.

Pero antes de que realmente empecemos a cuidar de otros, menos aún recibirlo de ellos, debemos aprender a cómo cuidarnos a nosotros mismos, y el primer paso en el camino al auto-cuidado es escuchar a tus emociones.

Convertir un oído sordo en favor de tus sentimientos puede mejorar tu vida de formas sorprendentes. Por ejemplo, el autor una vez hizo de coach a una antigua estrella de fútbol americano quien tenía problemas en manejar el concesionario de coches del que era dueño. A lo largo de su vida, el atleta había experimentado decepción tras decepción emocional, así que solía mantener a distancia a las personas. Pero sus clientes encontraron esto nada amigable, y las ventas de coches cayeron.

Entonces el autor lo alentó a empezar a oír a sus emociones, le dijo que se tome un momento, tres veces al día, para revisar sus sentimientos. Esto no sólo le ayudó a restablecer un equilibrio emocional, sino que le dio al negocio un impulso.

Naturalmente, tu salud física es tan importante como tu salud emocional. Así que asegúrate de dormir siete horas por noche, de ejercitarte tres días por semana y de hacer que los vegetales alcancen un tercio de tu ingesta diaria de comida. Cuidar tu cuerpo no sólo mejorará tu salud general; agudizará tu mente y también mejorará tu sensación de bienestar.

Ahora que has establecido buenos hábitos de auto-cuidado, es hora de aceptar el cuidado de otros.

Si sueles mantener alejadas a las personas, entonces esto puede ser intimidante. Pero recuerda – el riesgo de salir herido es una parte inseparable de ganar el cariño y cuidado de los demás, y es ciertamente un riesgo que vale la pena tomar.

Una forma de empezar a abrirte a los demás es escribir algunos de tus retos de vida, sean emocionales, profesionales o financieros. Entonces, comparte esta lista con las personas en tu vida. Explícales cuáles son tus objetivos, y escucha el consejo que estas personas tengan para ofrecer. Esto inmediatamente creará una dinámica de cuidado mutuo.


Forja conexiones profundas con los demás.

Los humanos son animales sociales. Necesitamos a personas con las que podamos compartir nuestros pensamientos y sentimientos, desde nuestra tristeza por una pelea reciente con nuestros padres hasta nuestro entusiasmo por una venidera primera cita. Pero no podemos confiar nuestros sentimientos más íntimos a cualquiera; debe ser alguien con quien nos sentimos profundamente conectados.

Si quieres activar el quinto motivador base y forjar conexiones, entonces necesitas ser claro como el agua sobre lo que esperas en una relación.

En tu opinión, ¿qué es exactamente una relación cercana? Piensa definiciones claras para todas tus relaciones – desde tus amigos y colegas hasta tus padres y pareja.

Luego, comparte cada definición con la persona o gente relevante, y solicita que ellos también compartan sus expectativas.

Por ejemplo, el autor una vez le preguntó a su madre qué esperaba ella de una profunda conexión madre-hijo. Ella le pidió que la llamara cada domingo, para saludar y expresarle su amor – y este ritual, que él ha estado haciendo por los últimos 15 años, lo ha mantenido mucho más cerca a su madre a pesar de todo.

Las buenas relaciones son predicadas en personas buenas, así que con el fin de forjar conexiones profundas, tienes que encontrar a la gente correcta. Aunque no puedes elegir a tu familia, puedes ciertamente escoger a tus amigos. Pero antes de que comiences a buscar un nuevo mejor amigo, deberías categorizar tus amigos actuales.

Haz una lista de todos los amigos que has tenido. Menciona la razón de la amistad y qué hace buena a cada amistad. Ahora pon cada amigo en una de tres categorías: antiguos amigos, aquellos que ya no juegan un papel activo en tu vida; amigos de mantenimiento, aquellos que disfrutas viendo sólo ocasionalmente; y amigos de crecimiento, aquellos que te hacen sentir genial, te hacen reír y siempre te apoyan.

Deberías ver a tus amigos de crecimiento por lo menos una vez al mes, y deberías intentar tener alrededor de diez de ellos; ya que ellos serán los que traerán alegría y recarga a tu vida.


Mantente positivo frente al cambio y sé claro sobre tus objetivos.

Ahora que ya conoces los motivadores base, pasemos a los siguientes cinco motivadores – los motivadores de avance, los cuales se enfocan a una buena vida en el futuro y a conseguir tus sueños.

El primero es el cambio.

En términos biológicos, estamos acostumbrados al cambio. En nuestros primeros años de vida, nos transformamos de un indefenso bebé a un ser caminante y parlante, y desde ahí a un adulto consciente de sí mismo. Como adultos, continuamos cambiando; las células en nuestro cuerpo están constantemente siendo reemplazadas por otras nuevas, y nuestro cerebro está constantemente buscando nuevos estímulos.

Pero a pesar de que el cambio es normal, continuamos encontrándolo intimidante, en gran parte debido a que tememos perder algo. O, para ser más precisos, tememos perder más de lo que podemos ganar.

Por ejemplo, digamos que te han ofrecido una nueva posición en el trabajo, pero requiere que te transfieras a un departamento diferente. Podrías tranquilamente declinar, porque temes que una transferencia te aleje de tus beneficios y poder que tienes en tu puesto actual, y abra una brecha entre tú y tus amigos de trabajo.

Sin embargo, en vez de enfocarte en los miedos de perder, deberías considerar las posibles ventajas. En este caso, podrías encontrar más satisfactoria la nueva posición, podrías conocer nuevas e interesantes personas y puede que incluso hagas más dinero.

También le tememos al cambio por una falta de claridad.

La mayoría de las personas no saben qué quieren en la vida, usualmente por no saber cuáles son sus opciones. Por ejemplo, los graduados universitarios a menudo están desorientados, no porque no sepan qué camino elegir, sino porque no saben qué caminos están disponibles.

Así que investiga tus opciones. Si eres un reciente graduado, revisa las páginas web de las compañías que encuentras interesante y aprende sobre cómo las personas que más admiras consiguieron llegar a donde están ahora.

Luego, crea un listado de cosas que quieres y no quieres en tu vida. Por ejemplo, si amas tu tiempo libre, no persigas una carrera que requerirá que trabajes hasta tarde y en los fines de semana.


Desafíate a ti mismo y no temas ser juzgado por los demás.

Tal vez has superado tus límites físicos y has conseguido correr en una maratón. O quizás has desafiado tu intelecto y has escrito un ensayo final sobresaliente. Todos hemos enfrentado tareas difíciles, y la mayoría de nosotros conoce el sentimiento de máxima satisfacción de levantarse frente a un reto y superarlo. Bueno, eso es sobre lo que el séptimo motivador – el reto – trata.

Sin embargo, antes de que veamos lo esencial de este tema, debemos diferenciar entre retos y objetivos.

Un objetivo no es necesariamente una gran meta; puede ser algo pequeño, como sacar a pasear al perro o lavar la ropa.

Un reto, por otro lado, es por definición difícil. Para superarlo, tienes que poner todo lo que tengas – habilidades y esfuerzo.

Entonces, cuando te pongas retos, asegúrate de que realmente son desafiantes, no sólo objetivos.

Intenta desafiarte cada mes por todo el próximo año: dibuja 12 cajas en un pedazo de papel y escribe un reto o desafío en cada una de ellas.

Por ejemplo, ¿usualmente usas notas cuando tienes que dar una presentación? Ve sin ellas la próxima vez. ¿Usualmente juegas tenis contra oponentes de habilidades similares? Juega contra alguien notablemente mejor. ¿O quizás quieres mejorar tus habilidades sociales? Bueno, concéntrate en escuchar por un mes, o en ser un mejor miembro o jugador de equipo.

Cuando sea que empiece un mes, empieza el siguiente reto.

Pero sean cuales sean los retos que te pongas, no dejes que los juicios de otros te prevengan de comprometerte a ellos.

Es común preocuparse de que tus amigos o colegas no te apoyarán en tu reto, de que secretamente desearán que fracases. Pero, en realidad, es mucho más probable que las personas alienten por ti que en tu contra.

Por ejemplo, ¿cuántas veces crees que una persona de mediana edad ha experimentado un rechazo realmente doloroso? Bueno, el autor le preguntó a cientos de audiencias de mediana edad esta misma pregunta. La respuesta: siete veces.

¿El número de veces que las audiencias experimentaron ánimo y apoyo de otros? ¡Casi mil veces!

De forma contundente, el miedo a ser juzgado está seriamente infundado.


Evalúa tu creatividad y trabaja en mejorarla.

Todo niño es creativo. Sea para pintar con acuarelas, cantar canciones o simplemente hacer castillos de arena en la playa, los esfuerzos creativos son algo que a los niños les atrae innatamente. ¿Pero cuando fue la última vez que construiste un castillo de arena o cantaste a todo pulmón una canción?

El octavo motivador, la expresión creativa, usualmente se va cuando llegamos a la adultez, lo que es muy malo porque tiene muchos beneficios – personal y profesionalmente.

De hecho, la creatividad es extremadamente importante para el sentido de uno mismo. No sólo hace más fácil poder formar conexiones significativas, sino también profundiza la comprensión personal de uno mismo.

La creatividad es un activo especialmente valorado en el mundo de los negocios actual, el cual es manejado por la innovación y el diseño. En su libro, El Surgimiento de la Clase Creativa, Richard Florida explica que, a inicios del siglo XX, menos de un décimo de los americanos estaba dedicado al trabajo creativo.

A inicios del siglo XXI, ese número ha aumentado a un tercio. Para poder competir, las compañías actuales necesitan empleados creativos.

Pero antes de que puedas empezar a mejorar tu creatividad, tienes que establecer qué tan bien la expresas ahora.

Aquí hay un simple test que te ayudará a saberlo:

En una escala de cero (para nada) a diez (completamente), ¿qué tanto estás de acuerdo con las siguientes preguntas?

  1. ¿El estilo interior de tu casa refleja tu personalidad?
  2. ¿Tu trabajo es representativo de quién eres?
  3. ¿Te sientes escuchado en tu relación? ¿Tu pareja valora tus intereses?
  4. ¿Es tu personalidad una parte importante de tus amistades?
  5. ¿Tus pasatiempos representan tus intereses?
  6. ¿Estás contribuyendo al mundo?

Estas preguntas son pensadas para medir tu expresión creativa en la vida diaria. Si has sumado los puntos y conseguido menos de 45, deberías empezar a trabajar en este tema.

Y la mejor forma de hacerlo es empezar a crear.

La creatividad es un trabajo difícil que requiere disciplina. ¿Tienes una idea para una novela? Empieza a escribirla. ¿Piensas que puedes convertirte en un pintor abstracto? Empieza a pintar. Y si las personas no gustan de lo que produces, no te rindas – persevera. Cada artista empezó por algún lado, y los errores son simplemente parte de la maestría. Así que comienza, obtén retroalimentación y no dejes que los contratiempos te desanimen.


Contribuye a una causa significativa al seguir tu pasión e intereses.

Si pudieras elegir, ¿trabajarías en una tienda de zapatos o en un instituto dedicado a la investigación del cáncer? Bueno, si eres como la mayoría de las personas, vas a querer que tu trabajo tenga significado. Quieres sentir que, al trabajar ahí, estás retribuyendo al mundo. Así que probablemente hayas elegido curar al cáncer en vez de zapatos ambulantes.

Pero activar el noveno motivador, la contribución, no implica necesariamente que busques empleo en una organización encomiable; puede ser simplemente hacer algo que disfrutes.

Si hay algo que amas hacer, y realmente le dedicas tu todo, entonces la contribución es inevitablemente el resultado.

Por ejemplo, el autor una vez conoció a una gerente de banco quien sentía que realmente nunca había contribuido al mundo. Todos decían que ella debía “retribuir” – pero amaba mucho su trabajo como para renunciar y seguir una causa más noble.

Pero entonces el autor descubrió algo. Los empleados de la gerente del banco creían que era la mejor jefa; ella tomaba sus problemas en serio y era una fuente de inspiración. Puede que ella no esté trabajando para una ONG, pero al hacer lo que amaba, ella hizo una contribución.

Tú también puedes contribuir a una causa sobre la que tengas pasión. Esta contribución puede tomar muchas formas – habilidades, tiempo, dinero u otros recursos. Lo que es importante es que sientas que tu contribución está teniendo impacto y alienta un cambio positivo.

Por ejemplo, digamos que hay dos organizaciones: una ayuda a alimentar a niños hambrientos en Nigeria, pero la única forma de que puedas contribuir es lavando platos en una trastienda donde nunca ves a los niños; la otra ayuda a niños de escuela pública a cantar, y tú puedes contribuir enseñándoles directamente.

Incluso si prefieres la primera organización, deberías considerar dedicar tiempo a la segunda, ya que serás capaz de ver el impacto inmediato de tu presencia.


“Cuando sentimos que estamos contribuyendo al mundo, ganamos un profundo sentimiento de significado y propósito”.


Mejora la consciencia enfocándote en tus pensamientos y apreciando las maravillas de los demás.

¿Qué significa ser consciente? ¿Es ocupar completamente el momento presente, experimentar nuestros alrededores con nuestros sentidos y disfrutar de una completa atención plena? Bueno, sí – pero esa es la consciencia del pensamiento, y solamente es un lado de la moneda de la consciencia.

También está la consciencia trascendente, el sentimiento de que estamos rodeados por algo superior, una energía que conecta toda forma de vida e incluso mantiene unido al universo. A través de posiblemente toda la historia humana, hemos buscado ambos tipos de consciencia, el décimo y último motivador.

Para promover el primer tipo, intenta ser más consciente de los pensamientos que tienes.

La mayoría de nuestro tiempo lo gastamos pensando en cosas aleatorias y de poca importancia. Somos controlados por nuestros impulsos, y seguimos hilos de pensamiento que no llevan a ninguna parte. Entonces, si quieres alcanzar la “consciencia del pensamiento”, tendrás que enfocarte en tu mente.

Puedes, por ejemplo, intentar lo que el autor hizo. Puso una alarma con intervalos de tres horas, y cada vez que sonaba se preguntaba a sí mismo: ¿en qué me debo enfocar ahora?

Esto incrementó su productividad, reenfocó su atención y lo puso por encima de sus pensamientos, que había permitido que lo dominen con mucha frecuencia.

Puedes trabajar en el segundo tipo de consciencia si aprecias las pequeñas maravillas del mundo.

La vida moderna es un laberinto de distracciones en el que pocas veces nos tomamos el tiempo de parar y apreciar las vistas y objetos del día a día. Algunos de nosotros entraremos en furia si nuestros teléfonos celulares pierden conectividad. Pero si te detienes a pensarlo, no hay pequeño milagro: este pequeño dispositivo puede conectar nuestra voz con la voz de un ser querido, o funcionar como un portal al Internet, el cual es un milagro de igual magnitud. (Ahora te parece mundano y de poco interés, pero si lo piensas es realmente increíble).

Tómate un momento para maravillarte con tales cosas, y te sentirás más conectado al mundo. Así como sentimos un cariño renovado por nuestra pareja cuando nos tomamos un momento para registrar qué amable o hermoso/a o inteligente él o ella es, nos sentimos más cercanos al universo y a toda vida cuando notamos conscientemente qué tan increíble es.

Una vez que hayas alcanzado este nivel de consciencia, no será difícil que mantengas una vida recargada.


Resumen Final

El mensaje principal en este resumen:

Todos pueden vivir una vida alegre y realizada. Todo lo que tienes que hacer es activar los diez motivadores humanos que constituyen la base o fundación de la felicidad y la realización. Una vez que incorpores todos ellos a tu vida, te sentirás más motivado, más conectado socialmente y con más confianza que nunca.

Consejo para actuar:

Implementa la rutina de escapada de 90 días.

Con el fin de darle a tu cerebro algo nuevo y emocionante de cuando en cuando, deberías comprometerte al plan de escape de 90 días, lo que significa que rompas con tu rutina diaria cada 90 días. Puedes hacerlo tú solo o con alguien más. No se trata de viajar tan lejos como sea posible; sino de alejarte de tus pensamientos usuales y hacer algo nuevo, relajante y disfrutable. Ve a algún sitio donde nunca hayas ido y vuelve sintiéndote más recargado.

Nueva lectura sugerida: Hábitos de Alto Rendimiento de Brendon Burchard.

Hábitos de Alto Rendimiento (2017) explora los seis hábitos que pueden convertir a una persona ordinaria en una extraordinariamente productiva. El coach de rendimiento Brendon Burchard recoge los datos y estadísticas de uno de los estudios más grandes jamás hechos de las personas más productivas del mundo para explorar sus hábitos y encontrar qué las hace funcionar.

Si te gustaría que resuma aquí este o cualquier otro libro, coméntalo por acá o en nuestra página de Facebook.

[Traducido de la aplicación Blinkist, sobre el libro “The Charge”].

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