Encuentra Tu Pasión [VIDEO]

Cuando le preguntaron: ¿qué es lo que más te sorprende de la humanidad?, el Dalai Lama respondió: “Sacrificamos nuestra salud con el fin de hacer riqueza, y luego sacrificamos nuestra riqueza para poder tener de vuelta nuestra salud”.

Estamos tan ansiosos por saber qué pasará en el futuro, que no disfrutamos el presente. Lo que da como resultado, que no vivimos en el presente ni en el futuro. Acabamos viviendo como si nunca fuéramos a morir, y luego morimos sin nunca haber realmente vivido.

Ellen Goodman dijo: “Se está volviendo normal vestirse en trajes que compras para el trabajo y conducir un carro que todavía no acabas de pagar, para que puedas llegar a ese trabajo. Un trabajo que necesitas para pagar esos trajes, ese carro y, además, una casa que tienes vacía todo el día para poder vivir en ella”.

Vivimos en un mundo donde dormirse en el día es más común que los trabajos soñados. Donde el dinero nubla nuestra búsqueda de significado y la convierte en búsqueda de ganancias. Sacrificamos nuestra travesía de encontrar un propósito por tener que pagar esas cuentas, y nos alejamos de nuestra pasión. Estamos completamente enraizados a nuestras rutinas, estamos plagados de indecisión y falta de visión. Se dice que la prisión más poderosa es en la que ni siquiera sabes que estás atrapado.

Los trajes son nuestros uniformes, nuestros gemelos son nuestras esposas de reo. Nuestras corbatas son las cadenas. Nuestro jefe es como el guardia y, bueno, nuestros cubículos son nuestras celdas. Y ahora sé por qué se le llama techo de cristal, porque hace añicos nuestros sueños.

Lo único en lo que destacamos, es en cosas poco importantes. Eso es un punto a considerar. Tú sabes cómo es, nos pasamos todo el día intentando cumplir con nuestro trabajo a tiempo, pero luego pasamos todo nuestro tiempo pensando sobre el trabajo. Deseamos que nuestro “estoy fuera de oficina” fuera permanente. Deseamos que nuestra bandeja de entrada siempre se mantuviera vacía. Nuestros currículums de LinkedIn son más interesantes que nuestros reales trabajos. Nuestras fotos de perfil nos muestran más felices de lo que hemos sido en mucho tiempo.

Vivimos esperando el fin de semana pero al final nos sentimos débiles. Presionados por el tiempo y monótonos, pero honestamente… ¿podrían los lunes ser más significativos? ¿Podrían los martes ser menos tortuosos? ¿Podrían los miércoles ser más valiosos? ¿Podrían los jueves ser más transformativos? ¿Podrían los viernes ser más satisfactorios?

Contamos las siguientes 50 semanas sabiendo que hay otros 50 años. Esperamos el siguiente escape sabiendo que realmente no hay ninguno. Porque incluso cuando estamos lejos de nuestras mesas de trabajo, nuestras mentes siguen con la lista de pendientes en nuestras cabezas. Nos llenamos de cosas en nuestra ropa de trabajo, luego nuestros buses, carros, trenes y luego nuestras oficinas, sólo para esperar 5 días para vivir de nuevo.

No tenemos tiempo de cenar juntos así que acabamos comiendo nuestras cajas de comida rápida, no nos damos cuenta que la TV nos aleja de nuestras relaciones. Comemos al paso, nos reunimos al paso, incluso dormimos al paso y luego nos preguntamos por qué todos engañan o son infieles al paso.

Nos han dicho que es normal estar de 9 a 5. Pero disculpa, realmente es de 9 a 9. Está bien si no tienes el tiempo suficiente con la persona que amas, que por cierto te tomó tanto tiempo encontrar. Es normal trabajar hasta altas horas de la noche sólo para las próximas vacaciones. Trabajamos 11 meses seguidos para 1 mes de descanso pagado. Oye, ¿a quién se le ocurrió todo eso?

No es normal, tenemos que reclamar nuestras vidas porque ahora mismo podemos apenas sobrevivir. Cuando él llega tarde del trabajo ella le dice: “Trabajas tan duro por un trabajo que te reemplazaría mañana si cayeras muerto”. Y él dice: “No tengo tiempo para esto ahora”. Y entonces ella dice: “Nada nunca cambia”. Nos forzamos a salir de la cama para vivir el mismo día una y otra vez y llamamos a eso: vida.

Imagina esto por un momento, ¿qué hubiera pasado si Oprah hubiera escuchado a los que la aborrecían y dudaban de ella? ¿Qué hubiera pasado si Steve Jobs se hubiera conformado con un trabajo normal? ¿Qué hubiera pasado si La Roca nunca hubiera superado la depresión? ¿Qué hubiera pasado si Ellen nunca hubiera superado el bullying?

Imagina un mundo donde todos viven por su pasión. Seríamos mejores personas, mejores parejas, mejores padres. Verás, nunca he visto a una persona fuerte con un pasado tranquilo. Todos tenemos una pasión, tenemos un genio dentro de nosotros. Tenemos ese potencial. Sé que todos hemos estado en esa posición donde nos sentimos confundidos y con un vacío grande de propósito, pero entonces me pregunto: al final de mi vida, ¿de qué me arrepentiré? Y la respuesta es clara: El dolor del arrepentimiento supera por mucho el dolor de tomar riesgos. Así que la próxima vez que estés a través de desafíos, sólo recuerda esto: UN GANADOR ES SÓLO UN PERDEDOR QUE LO INTENTÓ UNA VEZ MÁS.

Todo lo que necesitas es sólo una persona que diga sí. Un solo momento puede cambiarlo todo. Hay décadas en donde no sucede nada y hay días en los que pasan décadas enteras. En un año a partir de ahora, desearás haber empezado HOY.

[Traducido del siguiente video, encontrado en el fanpage de Facebook de Jay Shetty].

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